Nueva ley de donación de órganos en Inglaterra afecta libertad de decidir, dicen obispos

, 22 May. 20 (ACI Prensa).-
Los obispos en Inglaterra criticaron la nueva ley que considera a todos los adultos como donantes de órganos a menos que opten por no participar, pues pone en riesgo el derecho a decidir y socava el concepto de donación como regalo.

El 20 de mayo entró en vigencia una nueva ley en Inglaterra que señala que todos los adultos serán considerados como donantes a menos que hayan registrado su decisión de no participar o por pertenecer a uno de los grupos excluidos, que incluyen menores de 18 años, personas que visiten el país y aquellos que carecen de capacidad mental para comprender la ley.

El mismo día, la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales señaló en un comunicado que si bien la Iglesia ha alentado constantemente la donación de órganos, “un sistema que presume el consentimiento [a la donación], corre el riesgo de quitarle el derecho al individuo a ejercer esta decisión”. Además, afirmaron que “socava potencialmente el concepto de donación como regalo”.

El Servicio Nacional de Salud (NHS), sistema de salud financiado con fondos públicos del Reino Unido, espera que la nueva ley produzca 700 trasplantes adicionales por año para el 2023. No obstante, en su sitio web de donación de órganos, insiste en que los órganos de los adultos no se extraerán automáticamente cuando mueran.

«Su familia siempre estaría involucrada antes de que se realice la donación”, señaló el NHS. “Su fe y creencias siempre se tendrán en cuenta antes de que la donación de órganos continúe”, añadió.

El Centro de Bioética Anscombe en Oxford calificó como «lamentable» al cambio en la ley sobre donación de órganos. «La ausencia de consentimiento expreso de cada individuo, deja lugar a dudas sobre la veracidad de su elección», señaló.

«Si bien podría haber una alta conciencia sobre el sistema de exclusión voluntaria en el período inmediatamente posterior a la aprobación de la ley en el Parlamento, será un desafío mantener ese nivel de conciencia en los próximos años», añadió.

Al respecto, el Centro explicó que «la ley puede aumentar la incidencia de situaciones en las que una persona que nunca ha discutido la donación de órganos con su familia y amigos y cuyo consentimiento se ha estimado, deje sus deseos reales difíciles de determinar. Ello agrava la angustia de los miembros de la familia».

«También hay evidencia insuficiente para sugerir que un sistema de exclusión voluntaria por sí solo conduce a un aumento en la disponibilidad de órganos para trasplantes», añadió.

Los obispos de Inglaterra y Gales también emitieron directrices que explican cómo los católicos pueden registrar su decisión en el Registro de Donación de Órganos del NHS.

“Estas pautas esperan brindarle información para ayudarlo a tomar una decisión bien informada sobre la donación de sus órganos después de la muerte. Es importante hablar de esto con su familia y seres queridos para que conozcan su decisión y puedan honrarla”, dijo el Obispo principal para el cuidado de la salud y salud mental, Mons. Paul James Mason.

«A su vez, se espera que esto pueda ayudar a iniciar una conversación para que usted también pueda tomar una decisión informada sobre sus seres queridos cuando llegue el momento», añadió.

El Prelado también señaló que la Autoridad de Tejidos Humanos (HTA), organismo público que regula la extracción, almacenamiento y uso de órganos, ha actualizado su código de prácticas,  ha fortalecido las secciones relacionadas con la fe y ha aportado «mayor claridad» al caso potencial de una familia que se opone a la donación de órganos de un pariente donde se presume el consentimiento.

Mons. Mason escribió recientemente al Centro de Sangre y Trasplante del NHS (NHSBT) que supervisa el suministro de sangre, órganos y tejidos, sobre la donación de órganos y la pandemia de coronavirus.

En respuesta, el NHSBT dijo: “Continuamos ofreciendo a las familias la oportunidad de buscar consejo sobre la donación de órganos de un líder religioso, en este caso un sacerdote. Nuestras enfermeras especializadas facilitarían esas conversaciones y, dependiendo de la situación en el hospital, esto sería compatible cara a cara o por teléfono”.

Asimismo, dijeron que “dependerá de las políticas de los hospitales locales si tales prácticas pueden continuar o no debido a COVID-19” y que “los que dieron positivo al COVID-19 o estuvieron expuestos al virus no serían considerados como donantes de órganos”.

Traducido y adaptado por Cynthia Pérez. Publicado originalmente en CNA.

 

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