¿El bebé en el vientre es una persona? Esto responde jurista

REDACCIÓN CENTRAL, 16 May. 19 (ACI Prensa).-
Mientras que entre los argumentos que esgrimen los promotores del aborto se encuentra negar la humanidad del bebé en el vientre, una experta jurista explicó por qué el bebé en el vientre sí es una persona.

En entrevista con ACI Prensa, María del Rosario de la Fuente Hontañón, doctora en Derecho Privado por la Universidad de Cantabria en Santander (España) y catedrática de la Universidad de Piura (UDEP) en Perú, señaló que “algunos se preguntan si ese ser humano también es persona, y se responde con otra pregunta: ¿han encontrado alguna vez con un hombre que no sea persona?”.

“Conocemos que solo en la antigüedad los esclavos no eran considerados personas sino cosas. Por lo tanto, si hay algunos seres humanos a los que no se les considera persona, ¿en qué sociedad estamos?”, cuestionó.

De la Fuente Hontañón precisó que “la vida humana comienza en la fecundación, cuando el espermatozoide del padre se une con el óvulo de la madre, y se da inicio a un nuevo ser humano, independiente, con una información genética, un ADN, distinto al de sus padres”.

Esta, subrayó, “es una realidad biológica”.

“Un embrión de 35 días mide de 3 a 5 milímetros y el corazón ya late, y si se hace una ecografía se le ve y escucha. Nos recuerda que así va evolucionando, en un proceso continuo que dura 9 meses, y ya desde los 8 meses adopta la postura que mantendrá hasta que nazca”.

La jurista destacó que la Constitución de Perú “es una de las mejores del mundo, porque reconoce que la vida humana se inicia con la concepción, y señala que el concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece”.

“Y, el principal de esos derechos es precisamente el derecho a la vida. En su artículo 1° la Constitución se refiere a que la defensa de la persona humana y el respeto a su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado”, indicó.

“Tanto la Constitución como el Código Civil y el Código de los Niños y Adolescentes, y los tratados y convenciones internacionales suscritos por nuestro país, protegen al concebido como sujeto de derecho en todo lo que le favorece”, añadió, y explicó que “se considera niño a todo ser humano desde su concepción hasta cumplir los doce años de edad y adolescente desde los doce hasta cumplir los dieciocho años de edad”.

Como un caso emblemático en Perú, la jurista recordó que un caso emblemático resuelto por la Comisión de Protección al Consumidor en 2003, cuando una mujer perdió a su bebé no nacido durante un accidente de tránsito.

“Se determinó que este, al ser sujeto de derecho privilegiado y porque la tutela de su derecho a la vida no está sometida a condición alguna, también se encontraba amparado por el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT)”, destacó.

La abogada lamentó que “la sociedad en la que vivimos, muchas veces con planteamientos egoístas, individualistas y hedonistas, donde se busca el placer por el placer, en la que no se quiere llegar al compromiso de constituir una familia, en donde en ocasiones un hijo supone un estorbo, se llega a atentar contra la vida humana con el aborto y el consumo de pastillas anticonceptivas que impiden la fecundación, etc.”.

“En aquellos países donde está legislado el aborto, se considera que hay un derecho a decidir de manera unilateral si se da a luz al niño o no, como si el aborto legal fuera un derecho. Pero, ya ha quedado claro, que el primer derecho es a la vida y no a la muerte”, dijo.

Sobre los casos de aborto por violación, dijo, la agresión contra la mujer “siempre tiene que ser condenada”. Sin embargo, añadió, “si al trauma que ha tenido la mujer añadimos el del aborto, se configura una doble violencia que va a herir profundamente a la mujer”.

“Si no quiere tener al hijo del violador, se la puede acompañar, ayudarla para que pueda darlo en adopción, ya que el aborto no libera a la mujer”, precisó.

De la Fuente Hontañón destacó que existen “medios de apoyo y acompañamiento” a mujeres con embarazos vulnerables, tales como el Hogar Gladys, en Lima.

“También hay otros lugares de apoyo, en otras ciudades del país, para que pueda nacer el hijo y que sea dado en adopción. Aunque conocemos de casos que, al llegar al momento del nacimiento, algunas de las mujeres han preferido quedarse con el bebé y no darlo en adopción”.

“Asimismo, de parte del Estado, hay proyectos de mucho interés como ‘Cunas salvadoras’, que ya funcionan en diversos países, donde la madre puede dejar al hijo para que lo entreguen a una familia de acogida”, añadió.

Sobre el argumento de que la mujer tiene el derecho a decidir sobre su cuerpo, la jurista subrayó que el bebé en el vientre es un “nuevo ser humano”, diferente a la madre y al padre.

“Viene mediante la fecundación del óvulo con el espermatozoide, y es distinto del padre y de la madre, con un patrimonio genético único. Por tanto, la madre no puede decir que ese hijo es un apéndice de ella, o que hace con su cuerpo lo que quiera”, dijo.

Además, subrayó que “el hijo no es solo de la madre, es también del padre”.

La catedrática destacó también que “al hijo por nacer debemos verlo como un don y no como un derecho”.

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