Beatifican a mártir que predijo conversión del rey que lo condenó a muerte

ROMA, 16 Abr. 18 (ACI Prensa).-
El domingo 15 de abril fue beatificado en Madagascar el maestro y padre de familia Lucien Botovasoa, quien antes de morir perdonó a sus asesinos y profetizó la conversión del rey que lo condenó a muerte.

Sobre el nuevo beato y padre de ocho hijos, el Papa Francisco dijo que es “un coherente testimonio de Cristo hasta el don heroico de la vida. Arrestado y asesinado por haber manifestado su voluntad de permanecer fiel al Señor y a la Iglesia, representa para todos nosotros un ejemplo de caridad y de fortaleza en la fe”.

En la homilía de la Misa, leída por el Cardenal Maurice Piat, Obispo di Port-Louis, y preparada para la ocasión por el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, se recordó el importante legado del nuevo beato.

Lucien Botovasoa

El diario del Vaticano, L’Osservatore Romano (LOR), recordó que Lucien, “antes de ser decapitado, perdonó a sus asesinos y profetizó la conversión del rey Tsimihono que ordenó su encarcelamiento, algo que sucedió 17 años después”.

El Cardenal Piat dijo además que el heroico padre de familia “nos enseña a vivir íntegramente el Evangelio, que es el libro de la vida y no de la muerte, del amor y no del odio, de la fraternidad y no de la discriminación. El Evangelio es el libro de la verdad y no de la ignorancia”.

Ante los miles de asistentes en la Misa celebrada en Vohipeno, Magadascar, el Purpurado explicó otro legado del nuevo beato: “El perdón, también a los enemigos, y la invitación a vivir en fraternidad y en paz con todos”.

Botovasoa, continuó, fue un “extraordinario modelo de vida cristiana y social”, un padre de familia “de una bondad sobrehumana y de una fe increíble”, que andaba “siempre sonriente” que “tenía siempre el rosario en las manos”.

“No perdía nunca la paciencia y parecía impermeable a la cólera. Su simple presencia era una llamada de atención a los malvados”, resaltó el Cardenal Piat.

Lucien Botovasoa nació en 1908 en Vohipeno, municipio rural al sureste de Madagascar. En 1928 obtuvo un diploma para la enseñanza y en octubre de ese mismo año se convirtió en maestro parroquial.

En 1930 se casó con Suzanne Soazana. Tuvieron 8 hijos, de los que fallecieron tres. Hablaba francés, latín, inglés, alemán y chino. Era también músico y cantante. En 1940 estudió la espiritualidad franciscana y se hizo terciario en 1944.

Después de la Segunda Guerra Mundial, entre 1946 y 1947, creció en Madagascar el anhelo de independizarse de Francia. En Vohipeno, se dieron algunos hechos de violencia y, el 30 de marzo de 1947, Domingo de Ramos, las iglesias fueron quemadas con lo que comenzó una persecución contra los cristianos.

El Rey Tsimihono quiso detener al famoso maestro y controlarlo con la amenaza de masacrar a su familia. Lucien los llevó a otro lugar al cuidado de su hermano. Su esposa le pidió esconderse, pero él contestó: “Si no me encuentran, irán a por ti”.

Cuando volvió a Vohipeno, fue detenido por algunos parientes que podían morir si no lo entregaban. Fue llevado a la casa del rey Tsimihono, quien lo condenó a muerte.

Fue decapitado junto a un río a los 39 años. Antes de morir perdonó a sus verdugos, algunos de los cuales él había educado, e hizo la profecía de la conversión del rey.

En Madagascar hay 21 diócesis que sirven a unos 4 millones de católicos, aproximadamente el 25% de la población total. El resto son cristianos protestantes y hay un 7% de musulmanes.

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