La SS. Trinidad – Segunda Parte

por MiIglesia

Lo del parangón de la SS. Trinidad con tres ordenadores conectados entre ellos a formar una red (ver la explicación en la imagen del triangulo de la primera parte de este artículo), no obstante sea infinitamente reductivo (también porque Dios no es una máquina), me gusta porque a través este parangón puedo entender más el «funcionamiento» que hay en Ella.

Ahora la pregunta por hacer es: «¿Y por qué tres personas?» Habría podido ser solo una… ¿Por qué Dios está hecho de Tres Personas? Sobre esto tengo una TEORÍA (no es doctrina, no es dogma, es MI PERSONAL TEORÍA).

Dios está hecho de Tres Personas porque la Energía (o Fuerza) de Amor en que Dios está hecho, siempre tiene que ser enviada AFUERA de sí mismo. El flujo de Energía de Amor tiene que ser siempre en EXPANSIÓN. Nunca en contracción. Ninguna de las Tres Personas de la SS. Trinidad confluye su energía hacia si misma, siempre hacia las otras dos que están afuera. Así que el Padre envía su energía al Hijo y al Espíritu Santo; el Hijo envía su energía al Padre y al Espíritu Santo y el el Espíritu Santo envía Su energía al Padre y al Hijo. En esta forma, la Energía de Amor siempre permanece pura, porque está en continúa expansión, no se contrae hacia sí misma. Al contrario del diablo. El diablo originariamente fue, como todo sabemos, un ángel portador de luz (manifestación visual de la energía de amor de Dios). Pero se rebeló a la Voluntad de Dios quien eligió el ser humano como su estrecho colaborador. Así que el ángel portador de luz cortando la relación con Dios, ya no intercambió su energía con Dios, si no la guardó para sí mismo, ósea, hizo una CONTRACCIÓN de su energía hacia si mismo, convertiendose en el príncipe del mal.

Todo esto explica porque Dios quiere que nosotros seres humanos aprendemos a amar a los demás más que nosotros mismos ya que el ser humano es a imagen de Dios. El alma humana produce energía de amor que puede ser buena solo si se envía hacia los demás.

En esta forma, creamos un canal de intercambio con nuestros hermanos y mantenemos activo el canal de intercambio con Dios que ha elegido nosotros como sus estrechos colaboradores y no quiere romper este canal de flujo de Amor con nosotros. Somos nosotros que podemos bloquearlo con los pecados y nuestra actitud o voluntad de estar lejos de Él, pero también podemos re-activarlo a través del Sacramento de la Confesión. Dios ha enviado su único Hijo, Jesús, para darnos la posibilidad de re-activar constantemente el canal de comunicación o de «flujo energético de amor» con Dios a través de los Sacramentos de la Confesión y de la Eucaristía. Esta última, además, nos da la fuerza/energía de Amor, necesaria para combatir el mal y para quedarnos dentro del Camino que Jesús nos indica. Por suerte, nosotros seres humanos somos también trinitarios (por eso que somos a imagen de Dios). Nuestra alma controla tres aspectos distintos de nosotros mismos: la Lógica, la Voluntad y el Amor. Estos tres aspectos nos hacen parecer a Dios pero hay que alimentarlos con Él para que puedan mantener en equilibrio nuestro Ego el cual, a causa del virus del pecado original, tiende a expandirse de forma exponencial y es allí que se esconde el diablo con sus tentaciones. Por eso que debemos tomar, lo más posible, los Sacramentos de la Confesión y de la Eucaristía.

Algunas visiones que hizo Santa Faustina Kowalska del Jesús de la Divina Misericordia sobre la SS. Trinidad podrían comprobar lo que estoy diciendo. Las vais a leer seguitamente:

  1. + 30. (…) Una vez, estaba yo reflexionando sobre la Santísima Trinidad, sobre la esencia divina. Quería penetrar y conocer necesariamente, quién era este Dios… En un instante mi espíritu fue llevado como al otro mundo, vi un resplandor inaccesible y en Él como tres fuentes de claridad que no llegaba a comprender. De este resplandor salían palabras en forma de rayos y rodeaban el cielo y la tierra. No entendí nada de ello, me entristecí mucho. De repente del mar del resplandor inaccesible, salió nuestro amado Salvador de una belleza inconcebible, con las llagas resplandecientes. Y de aquel resplandor se oyó la voz: Quién es Dios en Su esencia, nadie lo sabrá, ni una mente angélica ni humana. Jesús me dijo: Trata de conocer a Dios a través de meditar Sus atributos. Tras un instante, Jesús trazó con la mano la señal de la cruz y desapareció.

  1. 23 [V 1937]. El día de la Santísima Trinidad.

(…) Durante la Santa Misa de repente fui unida a la Santísima Trinidad. Conocí su Majestad y su Grandeza. Estaba unida con las Tres Personas. Cuando estaba unida a una de estas venerables Personas al mismo tiempo estaba unida a las dos otras Personas. La felicidad y el gozo que se comunicaron a mi alma son indescriptibles. Me apena no poder expresar con palabras aquello para lo cual no existen palabras.

  1. (…) Un día en que estaba en la adoración, y mi espíritu como si estuviera en agonía [añorándolo] a Él y no lograba retener las lágrimas, vi a un espíritu de gran belleza, que me dijo estas palabras: No llores, dice el Señor. Un momento después pregunté: ¿Quién eres? Y él me contestó: Soy uno de los siete espíritus que día y noche están delante del trono de Dios y lo adoran sin cesar. Sin embargo este espíritu no alivió mi añoranza, sino que suscitó en mí un anhelo más grande de Dios. Este espíritu es muy bello y su belleza se debe a una estrecha unión con Dios. Este espíritu no me deja ni por un momento, me acompaña en todas partes.

    Al día siguiente, durante la Santa Misa, antes de la elevación, aquel espíritu empezó a cantar estas palabras: Santo, Santo, Santo. Su voz era como miles de voces, imposible describirlo. De repente mi espíritu fue unido a Dios, en un momento vi la grandeza y la santidad inconcebibles de Dios y al mismo tiempo conocí (195) la nulidad que soy de por mi. Conocí más claramente que en cualquier otro momento del pasado, las Tres Personas Divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Sin embargo su esencia es Una, como también la igualdad y la Majestad. Mi alma se relaciona con las Tres Personas, pero no logro explicarlo con palabras, pero el alma lo comprende bien. Cualquiera que esté unido con una de estas Tres Personas, por este mismo hecho está unido con toda la Santísima Trinidad, porque su unidad es indivisible. Esa visión, es decir, ese conocimiento inundó mi alma de una felicidad inimaginable, por ser Dios tan grande. Lo que he descrito arriba, no lo vi con los ojos, como anteriormente, sino dentro de mí, de modo puramente espiritual e independiente de los sentidos. Eso duró hasta el fin de la Santa Misa.

  • 911 – En cierto momento, la presencia de Dios penetró mi ser, mi mente fue singularmente iluminada en cuanto al conocimiento de su Esencia; [Dios] me permitió acercarme al conocimiento de su vida interior. Vi en espíritu las Tres Personas Divinas, pero su Esencia es única. Él es Solo, Uno, Único, pero en Tres Personas, cada una de las cuales no es ni más pequeña ni más grande; no hay diferencia ni en la belleza, ni en la santidad, porque son Uno. Uno, absolutamente Uno.
    Su Amor me ha llevado a este conocimiento y me ha unido a Él. Cuando estaba unida con una [Persona Divina], estaba unida también con la segunda y con la tercera. Así pues, cuando nos unimos con una, por eso mismo nos unimos con otras dos Personas al igual que con una. Una es la voluntad, uno Dios, aunque en las Personas Trinitario. Cuando al alma se entrega a una (269) de las Tres Personas, entonces, con el poder de esa voluntad se encuentra unida a las Tres Personas y está inundada de la felicidad que fluye de la Santísima Trinidad; de esta felicidad se alimentan los santos. La felicidad que brota de la Santísima Trinidad, hace feliz a todo lo creado; brota la vida que vivifica y anima cada ser que de Él tiene principio. En aquellos momentos mi alma probó las delicias divinas tan grandes, que me es difícil expresarlas.

Por el momento es todo. Todavía habría una visión más de Santa Faustina sobre la SS. Trinidad que no logro encontrar. Cuando la encuentro la publicaré. Os propongo de comprar o descargar el «Diario de un ánima de Santa Maria Faustina Kowalska». En este libro hay misterios estupendos, hermosos y maravillosos que hay que penetrar para comprender un infinitésimo más el Misterio del Amor de Dios hacia los hombres y el maravilloso Proyecto que Él tiene para todos los seres humanos de todas las épocas.

Es para mi, un gran sufrimiento interior ver como nosotros seres humanos estamos tan frágiles que caemos siempre en el error empujados y manipulados por los malvados. El secreto está en la VOLUNTAD. Cada uno de nosotros tiene que hacerse esta pregunta: ¿Quién elijo? ¿A Dios o a el diablo? Porque no hay un término medio. Si elijes a Dios tienes que tener la VOLUNTAD de seguirLe de amarLe aceptando Su Palabra (Evangelio) y Su Esposa (la Iglesia Católica) y en el esforzarse de ser coherente con la Doctrina Católica porque Jesús está en Ella, no la abandona. Por lo tanto, si la Iglesia Católica a través del Papa y del Magisterio dicen que algo no va bien, NO HAY QUE HACERLO y luchar para que no se cumpla (como el aborto, la eutanasia, perversiones varias, etc. etc.).

Es después extremadamente importante usar el Sacramento de la Confesión para controlar nuestro Ego, para limpiar nuestra alma. Porque si no la limpiamos de los pecados mortales, corremos el riesgo de ser llevados al infierno que es el lugar donde el diablo absorbe constantemente la energía distorsionada del alma humana en un eterno tormento.

Por lo tanto, hay que confesarse a menudo. Una buena confesión no acampa excusas. Hay que decir (sin entrar en detalles pero de forma clara) el pecado que hemos cometido, sin tener miedo y aceptando las consecuentes responsabilidad. Claro está que más el pecado es mayor, más estaremos dentro del barro podrido y más será para nosotros difícil tener la fuerza de enfrentarse a las consecuencias pero hay que VOLVER otra vez a confesarse para adquirir aún más fuerza y tomar la Comunión y ORAR, ORAR, ORAR, sobre todo el Rosario y, por supuesto, la Coronilla de la Divina Misericordia (o una o la otra o las dos, como querréis). Yo desde hace tiempo, rezo la Coronilla de la Divina Misericordia porque es Cristocéntrica y también porque, vamos, lo digo claro, es más corta y consigo con esto, mantenerme más centrada sobre las meditaciones de la Pasión de Cristo. Pero cada persona es distinta. Nuestra App del Santo Rosario Perpetuo es una ayuda para meditar y rezar sin correr y estamos preparando también otra de la Coronilla de la Div. Misericordia.

Si habéis llegado hasta aquí, ¡sois unos grandes! Gracias. ¡A la próxima!

 

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