No hay lugar del mundo que escape a la victoria de Cristo Resucitado, dijo el Papa en la catequesis


(RV).- ¿Hasta cuándo permanecerá el cuidado de Dios por los hombres? ¿Hasta cuándo Jesús caminará con nosotros? Fue la pregunta presentada y respondida por el Papa a partir del Evangelio de Mateo, en torno al cual desarrolló la catequesis del miércoles 26 de abril sobre la esperanza cristiana.

Una respuesta que no deja lugar a dudas y que, tal como lo explicara el pontífice, se refleja claramente tanto al inicio como al final del Evangelio de Mateo: “Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt 28,20) son las últimas palabras, las cuales están en perfecta armonía con el anuncio del profeta, presentado por el apóstol en el primer capítulo de su Evangelio: “a él será dado el nombre de Emanuel, que significa Dios con nosotros(Mt 1,23; cfr Is 7,14).

Por eso el mensaje que resuena en nuestros oídos tras la catequesis de este miércoles es más bien una certeza: Dios estará con nosotros hasta el final del mundo, y, si sobrevive en nosotros esa certeza, podremos – tal fueran las palabras del Papa Francisco – “tomar cualquier camino” , aun atravesando porciones de mundo herido, porque incluso en situaciones dramáticas la promesa de Jesús “Yo estaré contigo” hace a los cristianos estar de pie con la esperanza y con la confianza en que el buen Dios está trabajando para lograr lo que humanamente parece imposible, porque “no hay ninguna parte del mundo que escape a la victoria de Cristo resucitado”, que es “la victoria del amor”.  

A continuación el resumen de la catequesis que el Papa pronunció en español

Queridos hermanos y hermanas:

Las palabras del Evangelio de san Mateo que acabamos de escuchar nos aseguran que nuestro Dios es un Dios cercano, que camina a nuestro lado. No es un Dios lejano e indiferente, sino lleno de amor y de ternura por cada hombre y mujer. A diferencia de nosotros, hábiles en arruinar vínculos y derribar puentes, Dios permanece fiel, nunca nos deja solos, sino que camina siempre a nuestro lado, aun cuando nos olvidáramos de él.

La existencia de todo ser humano es un camino, una peregrinación. La Sagrada Escritura está llena de historias de peregrinos y viajeros, como la de Abrahán que, siguiendo la voz del Señor, abandonó su tierra para ir al encuentro de Dios. En el camino de la vida nadie está solo, y para nosotros los cristianos, esta certeza es aún más fuerte, pues las palabras de Jesús: «Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo», nos aseguran que él nos cuida y nos acompaña siempre.

Entre los símbolos cristianos de la esperanza está el ancla, que evidencia cómo la esperanza cristiana no sea un sentimiento indefinido que quisiera mejorar el mundo con la propia fuerza de voluntad, sino la seguridad en lo que Dios nos ha prometido y realizado en Jesús.

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Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Que en este tiempo pascual la contemplación de Jesús resucitado, que ha vencido a la muerte y vive para siempre, nos ayude a sentirnos acompañados por su amor y por su presencia vivificante, aún en los momentos más difíciles de nuestra vida. Que Dios los bendiga.

(Griselda Mutual – Radio Vaticano)

(from Vatican Radio)

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