Las 24H con el Señor

Cuaresma significa, para mi, sufrimiento interior. Al escuchar la Pasión de Cristo yo me pongo a llorar. Son lágrimas que salen solas y no puedo contenerlas. Este año lo mismo me ocurrió durante las 24H con el Señor. La hora trascurrida delante del Santísimo ha sido un sufrimiento interior que Le ofrecí con gusto esperando que sirva por el bien de España, de su pueblo y de todo el mundo. Es probable que alguien se pregunte el por qué de mi llorar y es muy simple. Cuando me concentro sobre la Pasión de Cristo (como fue en la hora que transcurrí), mi mente y mi alma visualizan todas las estaciones y lo que ocurrió. Esta vez vi a un Hombre-Dios, que, por AMOR al ser humano, quiso tomar nuestra forma para que pudiésemos conectar con Él como uno de nosotros.

Un Hombre totalmente inocente que hizo conocer al mundo como están realmente las cosas para defender el ser humano del mal así como haría un padre-madre bueno-a que sufre intensamente por sus hijos y quiere salvarlos. Puede hacerlo pero solo en una forma y los seres humanos no lo comprenden. Visualicé este Hombre inocente que es insultado, flagelado, escupido, mofado, abofeteado, humillado hasta el extremo no solo por los centuriones sino sobre todo de gente de nuestra época, todos movidos por un odio incomprensible hacia la Verdad que es Dios. Visualicé Cristo rodeados por feministas mofándose de Él y de la Virgen María, pegandoLe porque pegan quien no la piensa como ellas; visualicé los pervertidos/as que golpean sin piedad a Jesús, los que hacen parodias pro-aborto en lugares sagrados, que tienen la maldad de querer “abortar” de la sociedad a los “clericales” que no se doblan a sus absurdas pretensiones. Visualicé monjas que cuestionan Dogmas de la Iglesia (como lo de la virginidad de María), sacerdotes que se han dejado llevar por la perversión, políticos que para el poder venderían a su propia madre y que Le flagelan. Personas éstas que han perdido una buena parte de su DIGNIDAD y que la perderán por completo si siguen así. Y lloré POR TODOS ELLOS/AS porque tanta maldad hacia Cristo es devuelta por Él con un infinito AMOR ANTICIPADO. ¿Como no llorar con lo que está pasando en nuestra sociedad por culpa de POLÍTICOS que han decidido destruir todo lo que aún queda de bueno en nosotros pretendiendo de borrar Dios de nuestra existencia? ¿Y como no llorar si otra parte son TIBIOS y solo se quedan a mirar? Cuando Jesús vio que habían mujeres llorando por Él les dijo: “No lloréis por mí. Lloréis por vuestros hijos!”. Los hijos de quien hablaba Jesús son también todos aquellos/as que HOY están perdiendo su dignidad por escuchar a la hipocresía, a la mentira, al poder y a ideologías enfermizas. Pero TODAVÍA HAY TIEMPO PARA CAMBIAR y convertirse. Una vez más estamos viviendo un presente que fue el futuro de que hablaba Jesús y para el cual murió pero también RESUCITÓ. ¡Convertid os y creed en el Evangelio porque la Verdad es AMOR puro! bDS

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